Un recorrido por algunas de las 6.500 cuevas de Cantabria

Cueva de El Soplao
Nueve cuevas situadas en Cantabria se han unido este año a Altamira y a otras ocho más de Asturias y País Vasco para constituir el mayor Patrimonio de la Humanidad de arte prehistórico reconocido por la UNESCO. Pero, con ser importantes la cifra y la categoría, representan apenas una mínima parte del tesoro subterráneo que atesora Cantabria en sus más de 6.500 cuevas en las que las primeras muestras del arte y la espiritualidad humana, se combinan con los prodigios de la naturaleza, creando un oculto universo único.
Tras la estela de Altamira
![]() Pinturas rupestres. Cueva de Altamira |
![]() Pinturas rupestres. Cueva de Altamira |
Recientemente se ha abierto el debate y hay voces que claman por hacer compatible su preservación con el acceso público, aunque necesariamente restringido a un bien cultural común y patrimonio de todos. En todo caso, la decisión no se tomará antes de 2009, cuando concluya el estudio que llevan a cabo los especialistas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
Desde el año 2001, junto a la cueva se levanta el Museo nacional y centro de investigación de Altamira, obra del arquitecto Juan Navarro Baldeweg. Destaca en su interior la llamada Neocueva de Altamira, la reproducción más fiel que existe de la original y muy similar a como se conocía hace 15.000 años. La Neocueva de Altamira brinda al visitante la posibilidad de conocer la belleza de su arte rupestre y el hábitat de sus pobladores. Es una reproducción rigurosa y exacta de la cueva y de sus pinturas, basada en el conocimiento científico y realizada con la más moderna tecnología. En las salas del museo se ofrece una amplia exposición atractiva y sugerente sobre la vida cotidiana y el arte durante el Paleolítco Superior, la época de Altamira. Cada año la visitan 250.000 personas. (Info: tel.: 942 818 005 y museodealtamira.mcu.es).
Otras cuevas prehistóricas
La peculiar orografía de Cantabria, repleta de cavernas, próxima al mar, con abundante caza y con un clima relativamente agradable en aquellos tiempos propició el asentamiento hace miles de años de hombres primitivos que expresaron su arte representado figuras de animales y hombres con una técnica y coloridos extraordinarios. Hoy en día podemos disfrutar de este arte, en magnífico estado, lo que le ha valido el reconocimiento internacional a Cantabria.
![]() Cueva de Chufín |
En un paraje singular del Valle del Nansa, en un acantilado del embalse de la Palombera, se abre la cueva de Chufín. La cavidad tiene una boca amplia y un vestíbulo espacioso que da paso a una galería ancha y baja. En el fondo de la cueva hay una sala amplia donde se forma un curioso lago interior. El arte de Chufín se puede dividir en dos grandes conjuntos: las representaciones del vestíbulo y las del interior de la cueva. En el vestíbulo, aparecen paneles con grabados de trazo profundo. En el más interesante de los paneles aparecen grabados que representan un bisonte y varias ciervas. Además hay peces, signos, etc. En la sala interior, las figuras se distribuyen por ambas paredes y hay tanto pinturas como grabados. En la pared derecha hay un "macarrón" abstracto, el grabado de una zancuda y un gran panel de pinturas rojas, con un uro y un caballo, puntuaciones y signos complejos. En la pared izquierda hay un antropomorfo grabado en trazo grueso, entre otras figuras de caballos, cérvidos.
En la localidad de San Felices de Buelna se encuentra la cueva de Horno de la Peña. Las primeras figuras que se encuentran durante la visita es un caballo, pocos son los vestigios que se conservan en esta parte de la cueva ya que debido a la insolación y las condiciones climáticas éstos han ido desapareciendo a lo largo de los años. Sin embargo, en el interior de la cueva, se encuentran varios motivos artísticos que conforman uno de los conjuntos de grabados más completos de la región. Una de las figuras más destacadas de la cueva de Hornos de la Peña es un antropomorfo con un brazo levantado y larga cola. Asimismo, acompaña a esta figura un auténtico bestiario prehistórico conformado por figuras de tamaño grande y concepción naturalista que representan caballos, bisontes, uros, cabras, ciervos e, incluso, lo que podría ser un reno.
![]() Bisontes amarillos y manos rojas. Cueva de El Castillo |
El interior de la cueva de El Castillo contiene uno de los conjuntos más singulares e importantes de la Prehistoria de Europa. Sus más de 275 figuras, todas ellas correspondientes a los albores de la presencia del homo sapiens en Europa, representan un paseo subterráneo por los orígenes del pensamiento simbólico, la mente abstracta y la expresión artística. Caballos, bisontes, ciervas, uros, ciervos, cabras, un mamut, etc, forman el elenco figurativo animal, un bestiario variado que representa una parte de los animales que cohabitaron con el hombre. Las referencias a la figura humana son numerosas pero abreviadas, expresadas mediante la mano, un motivo especial en esta cueva debido a su elevado número, más de 50 (Info: tel.: 942 59 84 25).
La cueva de la Pasiega, situada a escasa distancia, contiene una importante acumulación de animales pintados y signos, realizados en varias técnicas y estilos. Las Chimeneas, perteneciente al mismo grupo, contiene pinturas en negro y grabados en arcilla y muchas de ellas representan animales con un estilo muy expresivo. Las Monedas, la cuarta cueva situada en el monte Castillo, es la más espectacular por las formaciones geológicas y el colorido natural de sus cascadas estalactíticas. Sus pinturas, realizadas en negro y con pocas indicaciones de volumen, son más monótonas y concentradas que las del resto de las cuevas. Hay representados caballos, renos, cabras, bisontes, ciervos y uno oso incompleto.
![]() Cueva de Pendo |
El monte de La Garma en la localidad de Omoño, en Ribamontán al Monte, guarda en su interior uno de los conjuntos prehistóricos más importantes del Paleolítico. Se trata de uno de los yacimientos más complejos y más curiosos de Cantabria ya que en su interior se han hallado, incluso, varias inhumaciones de la época medieval, así como grabados y pinturas del magdaleniense. Este patrimonio, dada su complejidad y el gran número de yacimientos que se han encontrado, se encuentra en proceso de catalogación y documentación.
La cueva de Las Covalanas está localizada a escasos kilómetros de Ramales de la Victoria. En una zona profunda encontramos una galería en la que se localiza el conjunto de representaciones más numeroso de la cueva, con 22 figuras de las cuales 18 son ciervas, animal característico de las cuevas decoradas de Cantabria, un caballo, un reno (animal escasamente representado en la región cántabra), un uro y un animal difícil de identificar. Dispersos por toda la cueva existen trazos negros y en la zona terminal se ven algunos restos de pintura roja indescifrables (info: tel.: 942 59 84 25, www.culturadecantabria.com, reservascuevas@culturadecantabria.es)
Una maravilla geológica
Como se ve, muchas de estas cuevas cántabras, abiertas gracias a la acción insistente de las aguas subterráneas sobre la roca caliza, fueron hogar y santuario de las personas que poblaban las montañas del Cantábrico hace miles de años. Pero también muchas de estas cuevas permanecieron durante milenios ocultas a los ojos de los hombres, pero no a la acción de la naturaleza.
![]() Cueva de El Soplao |
En El Soplao hay cientos de estalactitas y estalagmitas, columnas y banderas de piedra, pero destacan especialmente los elementos con formas excéntricas o helictítas, que crecen componiendo todo tipo de círculos, espirales, tirabuzones, etc. incluso sin tener en cuenta la gravedad. La calidad, blancura y sobre todo la abundancia de sus formaciones en aragonito y calcita la convierten en una cavidad única que tendrá que ser igualmente declara Patrimonio de la Humanidad más pronto que tarde.
![]() Cueva de El Soplao |
La cueva El Soplao tiene verdadera significación universal, pues al alto valor medioambiental que posee hay que añadirle sobre todo su altísimo valor estético, representado por la abundante y compleja diversidad de formaciones excéntricas que atesora, sin parangón en el mundo subterráneo. Dentro de este apartado hay que destacar el "falso suelo", una zona considerada por todos los espeleólogos como la "Capilla Sixtina" del mundo subterráneo, por su grandiosidad, disposición y conservación.
Junto a las excéntricas conviven en perfecta armonía, un particular universo de formaciones verticales (estalactitas y estalagmitas) y coladas de múltiples colores. Son también destacables las pisolitas, más conocidas como perlas de las cavernas. Estas curiosas formaciones deben su nombre a su similitud con las perlas de las ostras. Están producidas por el depósito de finas capas de calcita alrededor de un núcleo constituido por cualquier materia (partícula de cuarzo, calcita, bolita de arcilla o incluso hueso). Por lo general son esféricas, lisas y con apariencia de porcelana, tan perfectas como la de las ostras. En la cavidad se presentan como "mantos" cubriendo una superficie de varios metros, o a modo de nidos, pero nunca aisladas.
El recorrido turístico de la cueva, o "de pasarela" es de unos 1.200 metros, puede hacerse incluso de silla de ruedas y hasta la cueva se accede en una réplica de tren minero. Hay otro tramo abierto al público con el nombre de Turismo-aventura en el que los visitantes podrán recorrer hasta 3 kilómetros dentro de la cueva, cuya longitud total es de 14 kilómetros. La visita requiere una indumentaria especial, caso con luz y botas de agua (info: tel.: 902 82 02 82 y www.elsoplao.es).
Más información:
Turismo de Cantabria
Tel.: 901 111 112
www.turismodecantabria.com






